Diagnostico antes de hacer nada
Cómo trabajo
Esto es lo que pasa desde que hablamos hasta que algo funciona en tu bodega, en el mismo orden en que te lo contaría en persona.
Para quién
Bodegas y grupos pequeños de Castilla y León, dentro y fuera de las denominaciones: Ribera del Duero, Cigales, Rueda, vino de la tierra y vino de mesa. También trabajo con certificadoras, Consejos Reguladores y empresas del vino: el método es el mismo, cambia el registro que se mira.
Qué es un diagnóstico, y qué no
Un diagnóstico es mirar antes de tocar: una mañana viendo cómo trabajáis y un informe que dice dónde se pierde el tiempo y qué merece la pena hacer. No es una implantación, no es un curso y no es ponerte un chatbot.
Las cuatro piezas
1 · Cómo lo hacéis hoy (dibujar los procesos)
Una mañana en tu bodega. No hay dos iguales, pero en todas se distinguen unas cuantas áreas: la que vende, la que produce, la que lleva los papeles. Cada área tiene procesos, qué se hace; cada proceso tiene procedimientos, cómo se hace. Eso es lo que dibujo, fase a fase, con quién y con qué, y lo dibujo con vosotros: vosotros habláis, yo pregunto y apunto.
2 · Qué merece la pena, y qué no (análisis de oportunidades)
Cada tarea pasa un filtro: si es repetitiva, si tiene datos detrás, si un error se arregla sin daño, cuánto tiempo se lleva. Las que parecen automatizables y no deben serlo también se dicen, y suele ser lo más valioso del informe.
3 · Cómo hacerlo seguro (datos y cumplimiento)
Una página, siempre: dónde se procesan vuestros datos, qué se anonimiza antes de salir, qué no sale nunca de la bodega y qué norma manda en cada caso. En una bodega la confidencialidad es la primera objeción, y se responde por escrito antes de construir nada.
4 · Por dónde empezar (hoja de ruta)
Una hoja de ruta por olas. Cada ola termina con algo que funciona y con cómo vais a comprobar que está hecho. Decidís si seguir con la siguiente.
Qué recibes
Un informe con el flujo de hoy y, al lado, el flujo con la mejora en cada fase. Una ficha por mejora: qué es, qué necesita de vosotros, qué sigue haciendo una persona y qué registro queda. La página de datos. La hoja de ruta por olas. Todo lleva escrito «Elaborado con apoyo de IA y revisado por Raúl González».
El ritmo
Una reunión de 45 a 60 minutos, presencial si estás a menos de una hora. Una mañana en tu bodega viendo dos o tres registros reales, anonimizados. En una semana, el informe. Y una reunión de entrega para resolver dudas y dejar la propuesta.
Y después
Se construye por olas, con un hito comprobable en cada una. La primera ola trabaja sobre vuestras plantillas tal cual: la aplicación copia tu cuaderno, no te impone uno. Lo que se construye lo prepara la IA, lo valida una persona y se audita antes de entregarse.
Lo que cuesta
El diagnóstico tiene un precio cerrado que te digo en persona, y se descuenta íntegro si seguimos adelante. La implantación no tiene precio hasta que el diagnóstico está hecho: si te diera un número antes de ver un registro tuyo, me lo estaría inventando.
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Todavía no, pero quiero seguir al tanto
Uvitax, los domingos: el vino de la semana en lo que dura una copa. Con una casilla para decirme si eres bodega.
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Si escribes en horario de bodega, te contesto en el día, aunque sea para fijar una llamada.